Pequeños placeres
19/FEB/2021
Esta entrada viene a raíz de la entrada que ha subido Reme esta mañana, que me ha parecido preciosa y recomiendo a todo el mundo que la lea con detenimiento: https://daidearquitectura.blogspot.com/2021/02/titulo-no-te-quites-la-vida.html
A parte de contar el maravilloso día que pasó ayer ha hecho una reflexión sobre los pequeños placeres que tenemos de vez en cuando, que nunca nos habíamos imaginado que estas acciones tan cotidianas se convertirían en placeres.
El hecho de ir a clase en la escuela, estar sentados en sillas y mesas (aunque con dos metros de distancia), hablar con los compañeros, escuchar voces por todo nuestro alrededor, ir al baño en grupito, ver y oír a la gente en la cafetería, oír música a lo lejos, gente que sale y gente que entra, caras reconocibles de tantas clases por zoom, y ¡qué diferencia hay de ver las caras por una pantalla desde tu habitación a verles en persona! Ver gente por pasillos, ¡VER GENTE POR LOS PASILLOS! Estas cosas, que antes parecían tan normales que ni nos dábamos cuenta, y que hoy se convierten en nuestro subidón de felicidad para toda la semana, y que además te dejan con ganas de que llegue la siguiente clase de DAI presencial.
Sí que es verdad que el cuatri pasado también íbamos de forma presencial, pero el gran contraste es que la escuela estaba completamente vacía. También influye el hecho de que al principio tampoco nos conocíamos mucho entre nosotros, hacía frío y se hacía de noche enseguida... Ahora es distinto, mucho mejor. Ahora voy con ganas de ver a mis amigos que parece mentira que les conozca tan solo de unos meses, me conocen mejor que que algunos amigos de toda la vida, las videollamadas por Teams hasta las 6 de la mañana dan para mucho que hablar... También que empieza a hacer bueno, calorcito, solecito, los días se hacen más largos. Los días son más felices, incluso durmiendo una media de 3 horas, siendo generosos...
Aunque con las mascarillas no nos veíamos las caras enteras, sé que estuvimos sonriendo las 3 horas de clase, o yo por lo menos. Se veía felicidad en el ambiente, y eso me gustó mucho. Me gustó muchísimo.
Odio las clases online, pierden toda la esencia de las clases, de la carrera, de las personas. Nadie habla, poca gente pregunta, al pobre profesor que hace una pregunta y lo único que le sigue es completo silencio, cuando hace un año tenían que mandarnos callar cada dos por tres hoy nos suplican que hablemos y contestemos.
Me gusta hacer este tipo de reflexiones porque me pone contenta. Es muy fácil quejarse de la situación, porque realmente es una mierda, todos echamos de menos la vida pre-Covid y todo lo que nos ha quitado este virus. La fiesta, el contacto, los reencuentros, los viajes, la normalidad, las sonrisas sin mascarillas, la gente, los abuelos... Y sinceramente me agobia no ver el fin a todo esto, pero para poder sobrevivir tenemos que centrarnos en los pequeños avances que vamos haciendo y nos permiten tener estos pequeños placeres. Espero poder vivir muchos más momentos como estos, y espero tener más clases presenciales @etsam😉😉.



Te quiero <3
ReplyDeleteSi es que eres más mona (y Reme también :3)
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